hasta que decimos adiós, cuando el tiempo limite se cumple y como es de esperar jamas se respeta, jamas son 5 minutos.. 15 ó 30 no hay diferencia cuando estamos en ese momento, cuando decimos adiós, y por dentro solo sigue y repite esa voz que dice querer seguir en una laguna de tiempo estática.
cuando decimos adiós, el tiempo se separa de nuestra realidad, nuestras acciones se retardan y nuestra capacidad de poder procesar lo que ocurre se inhibe, pareciera que al mirate pasan sólo algunos pocos segundos, sin embargo, a veces han sido minutos que silenciosamente pasan inadvertidos para nuestras mentes que en ese momento se encuentran lejos de nuestro espacio físico.
Cuando te digo adiós.. no puedo evitar sentir las desenfrenadas ganas abrazarte y decir esa palabra que nos cuesta a veces expresar. mirarte al despedirme, hace que no sienta la realidad ni tenga noción del tiempo. Amo mirar tus ojos que miran fija y profundamente los mios, que miran cuando estamos en ese momento de despedida, es esa mirada que traspasa mi emociones y me derrumba en solo un instante.. es la misma mirada que hace quebrantar mi orgullo y mi razón, es aquella mirada de la cual me hago dependiente a la vez.
Hasta que decimos adiós, y nuestros sistema límbico nos hace sentir absolutamente lo contrario a lo que decimos en ese momento.. cosas como adiós, nos vemos... es en verdad lo contrario... es no querer decir adiós, ni decir nos vemos! pero nos consuela la idea que seguramente nos veremos una próxima vez...
si tan solo pudiera no decir adiós..
cuando decimos adiós, el tiempo se separa de nuestra realidad, nuestras acciones se retardan y nuestra capacidad de poder procesar lo que ocurre se inhibe, pareciera que al mirate pasan sólo algunos pocos segundos, sin embargo, a veces han sido minutos que silenciosamente pasan inadvertidos para nuestras mentes que en ese momento se encuentran lejos de nuestro espacio físico.
Cuando te digo adiós.. no puedo evitar sentir las desenfrenadas ganas abrazarte y decir esa palabra que nos cuesta a veces expresar. mirarte al despedirme, hace que no sienta la realidad ni tenga noción del tiempo. Amo mirar tus ojos que miran fija y profundamente los mios, que miran cuando estamos en ese momento de despedida, es esa mirada que traspasa mi emociones y me derrumba en solo un instante.. es la misma mirada que hace quebrantar mi orgullo y mi razón, es aquella mirada de la cual me hago dependiente a la vez.
Hasta que decimos adiós, y nuestros sistema límbico nos hace sentir absolutamente lo contrario a lo que decimos en ese momento.. cosas como adiós, nos vemos... es en verdad lo contrario... es no querer decir adiós, ni decir nos vemos! pero nos consuela la idea que seguramente nos veremos una próxima vez...
si tan solo pudiera no decir adiós..
